«Apagá la tele que nos vamos.» Para muchos chicos, y en especial para chicos en el espectro autista, una frase así puede desatar un mal momento. No es capricho: dejar algo que les gusta, entender la consigna, imaginar lo que viene y confiar en que va a estar bien, todo al mismo tiempo, es mucho. Las rutinas visuales son una herramienta simple que ayuda a que el día sea más predecible.
¿Qué es una rutina visual?
Es una secuencia de imágenes (fotos, dibujos o pictogramas) que muestra qué va a pasar y en qué orden. Responde dos preguntas clave: «¿qué hago ahora?» y «¿qué viene después?».
La diferencia con una indicación hablada es que la información queda a la vista. Las palabras se dicen y desaparecen; la imagen se puede mirar una y otra vez, las veces que haga falta.

¿Por qué ayudan tanto?
Saber lo que viene baja la ansiedad ante lo inesperado.
Pasar de una actividad a otra se vuelve más fácil.
Puede seguir los pasos sin que un adulto se los repita.
Lo abstracto se vuelve concreto y se entiende mejor.
Y un dato importante: los apoyos visuales no generan dependencia. Al contrario, le dan al chico herramientas para organizarse con menos ayuda de los adultos.
Tipos de apoyos visuales
| Apoyo | Para qué sirve |
|---|---|
| 📅 Agenda visual | Muestra las actividades del día (o de una parte del día) en orden. |
| 🪜 Secuencia de pasos | Divide una tarea (lavarse los dientes, vestirse) en pasos cortos. |
| ➡️ Primero / Después | Dos imágenes: lo que hay que hacer y lo que viene después. Ideal para empezar. |
| ⏳ Temporizador visual | Permite «ver» cuánto tiempo falta para terminar una actividad. |
| 📖 Historias sociales | Explican con imágenes una situación nueva (ir al médico, un cumpleaños). |
| 😊 Tablero de emociones | Ayuda a reconocer y expresar cómo se siente. |
Así se ve un tablero «Primero / Después»
Cómo armar tu primera rutina visual en 6 pasos
Ejemplos para el día a día
Fijate que cada rutina incluye también momentos agradables (la merienda, el juego, el cuento), no solo obligaciones.
¿Y cuando el plan cambia?
Los cambios van a pasar: llueve y no hay plaza, la maestra falta, hay que ir al médico. Para esos casos sirve tener una tarjeta fija de «cambio» (por ejemplo, un signo de pregunta o una flecha de otro color).
- Colocala sobre la actividad que no va a ocurrir.
- Mostrá siempre qué la reemplaza: no alcanza con sacar la plaza, hay que mostrar que en su lugar viene, por ejemplo, jugar con masa.
- Practicá cambios pequeños en momentos tranquilos, para que aprenda que el sistema sigue siendo confiable aunque algo cambie.
Errores comunes que conviene evitar
❌ Empezar con demasiadas actividades o con el día completo.
❌ Usar imágenes que el chico no entiende.
❌ Poner solo «obligaciones» y ningún momento que disfrute.
❌ Guardarla en un cajón o usarla solo algunos días.
❌ Buscar obediencia perfecta: el objetivo es que entienda y gane autonomía.
Recursos gratuitos para empezar
- ARASAAC: una biblioteca gratuita de miles de pictogramas en español, con herramientas para armar agendas y secuencias listas para imprimir.
- Fotos propias: sacale fotos a sus cosas y lugares, imprimilas y plastificalas (o forralas con cinta ancha). Con abrojo o imanes se pegan y despegan fácil.
- Aplicaciones: hay apps de agendas y rutinas con pictogramas, útiles para llevar en el celular cuando salen de casa.
Si te interesa armar un espacio para los momentos difíciles, leé también Cómo armar un rincón de calma en casa y ¿Qué es la integración sensorial?.
Importante: esta nota es informativa y no reemplaza la consulta con profesionales ni el acompañamiento terapéutico. La mejor rutina visual es la que se adapta a cada chico: consultá con su equipo para ajustarla.
Fuentes consultadas: Verbakids · Aprendizaje TEA Autismo · Pictalk · Rise Up for Autism · Caju.
